Normalmente la gente relaciona a las bacterias con lo malo. Pocos se dan cuenta de los micro-organismos que dan olor al pan, a la tierra, a la lluvia,etc. La mayoría de las bacterias son necesarias en los alimentos y en la piel. Por supuesto desde el punto de vista de la higiene hay buenas y malas
A los efectos de la higiene y de la conservación de los alimentos debemos entender muy bien el tema de las bacterias. Para nuestro caso vamos a distinguir sólo 2 grandes grupos
Las aeróbicas
Son las buenas, son seres vivos que limpian, desodorizan y desinfectan.
Las anaeróbicas
Son las malas, éstas producen enfermedades, sustancias toxicas y olor desagradable.
Apueste a las buenas
Las aeróbicas viven con oxigeno y si le falta mueren. 
Las anaeróbicas viven sin oxigeno y emanan dióxido de carbono, éste es levemente mas pesado que el aire y se va a las zonas bajas del lugar donde está. Si hablamos de una casa, el dióxido va a aquellos rincones donde se forman charcos de agua cuando se baldea el piso. Al quedar allí, el dióxido de carbono desplaza al oxigeno, entonces mueren las aeróbicas y proliferan las malas; las anaeróbicas. A esto se debe el olor a encierro y los olores desagradables de una casa. Y por supuesto, las enfermedades.
Si ventilamos la casa, las corrientes de aire producen turbulencias, se mezcla el aire, se oxigenan los rincones bajos y cambia el olor.
En la construcción de una casa hay que evitar las pendientes al revés, si una casa tiene buenas pendientes hacia las puertas y hacia la calle jamás va a tener olor a encierro, aunque esté cerrada y sola por mucho tiempo.